¿Negocio o solidaridad? Decenas de empresas han usado la catástrofe para vender sus productos y servicios bajo el lema de la solidaridad. Para el economista Fernando Escobar, esto se explica debido a que dar anónimamente no es comercial
Fecha de publicación: 10-03-2010
Últimamente y debido a la catástrofe que azotó al país este 27 de febrero, decenas de empresas privadas se han sumado al carro de la solidaridad, pero al parecer más que filantropía se ha hecho uso del terremoto para promocionar bienes y servicios entre los consumidores.
Por un lado tenemos al Banco de Chile, el cual ofrece créditos de consumo bajo el lema, “Para que Chile se levante nuevamente el mejor Crédito de Consumo con tasas y condiciones espectaculares” para hacer frente a la catástrofe. Además es posible llevarse de regalo la nueva camiseta oficial de la selección nacional de fútbol, como símbolo de unión y apoyo hacia las personas afectadas.
A la vez, diferentes cadenas de farmacias, las mismas acusadas de colusión, promocionan bajo el lema del altruismo ciertos productos o avisan que poseen todas las sucursales abiertas en la zona de catástrofe como si mantener un negocio fuera un acto de generosidad.
También es posible observar a empresas que ofrecen minutos y SMS gratuitos a sus “clientes”, afirmando que han procedido “a cargar gratuitamente 20 minutos de llamadas y 80 mensajes de texto en todos los teléfonos de Prepago y Cuenta Controlada que se encontraban en dichas regiones” para así hacer más fácil la comunicación. O compañías que compran avisaje en los diarios para darles a entender a sus clientes el envío de una gran cantidad de camiones en ayuda a los damnificados en la zona de catástrofe. Incluso se vieron camiones cargados portando grandes logos del donante.
Para el economista Fernando Escobar, a las empresas siempre les interesa ganar (está en su razón de ser), y aunque el terremoto es una situación desafortunada, las compañías esperan tener mejores condiciones en el futuro gracias a esta suerte de marketing.
Según el profesional, el lema para las compañías en esta situación es el de “nosotros estamos presentes y tenemos responsabilidad social”, ya que explica que dar anónimamente no es comercial.
Escobar afirma que es difícil encontrar una falta ética de parte de las empresas, ya que igualmente están entregando a las personas afectadas por la catástrofe, y además se encuentran solidarizando con los clientes con los cuales tienen responsabilidades específicas. Pero en vez de entregar anunciando, sería mucho más nítido si cada compañía realizara un catastro de sus clientes y dejaran que se acercaran, para ver cómo pueden ayudar a cada uno de ellos.
Además puntualiza que sería de gran ayuda tener un esfuerzo en conjunto entre empresa y gobierno, en donde este último se dedicara a coordinar la entrega de ayudar a las personas afectadas. “Sería una buena idea para demostrarle a la sociedad chilena que es posible una comunidad público-privada”, afirmó el economista.
