Cuando el ser humano pierde la razón. Consecuencias post terremoto y cómo nos afecta una catástrofe
Fecha de publicación: 09-03-2010
En espera de que los chilenos y en especial los de la ciudad de Concepción se recuperen de la devastación del terremoto del sábado de 8.8 grados de magnitud, los sicólogos advierten que los efectos psicológicos más graves no se forman hasta que las situaciones de los individuos se estabilicen.
La sensación de confusión, el temor, la agitación, el dolor y la ira que rodean a un gran acontecimiento traumático, como el terremoto, dan paso a más trastornos psicológicos, una vez que las necesidades básicas de la población han sido atendidas, dicen los expertos.
"Una vez que los recursos iniciales se encuentran, cuando en realidad la mayoría de la gente empieza a sentirse fuera de peligro, es cuando las secuelas psicológicas van a golpear a la gente", señala la sicologa Ana Peralta. A lo que agrega "la gente tiene que pedir ayuda cuando esto sucede".
En el período inmediato a corto plazo después de un evento a gran escala traumático, la gente se preocupa principalmente por la autopreservación y el cuidado de familiares y amigos, indica la experta. Estas personas experimentan estrés agudo y ansiedad, causados por tratar de cumplir con las necesidades físicas inmediatas.
"Hay una respuesta de estrés normal e inmediato como respuesta al ver que sus viviendas tienen daños o han perdido a algún familiar", dice Peralta.
El estrés de la situación de desastre, combinada con el potencial de predisposición hacia los trastornos de estrés, podría generar una reacción emocional extrema, pero eso no significa que estos factores resulten en cualquier tipo de comportamiento de extrema violencia u otros.
Cuando las víctimas de desastres tienen información sobre su situación, tienden a tomar decisiones racionales y tienden a las necesidades inmediatas de sí mismos y aquellos cercanos a ellos, menciona la sicóloga. “Hay poca evidencia de un pánico generalizado en esos casos pero se corre el riesgo de la desinformación”.
La profesiopnal agrega que "la gente puede aceptar la incertidumbre, siempre y cuando la incertidumbre sea a partir de lo que les digan y dejen de decir las autoridades. Es sumamente importante que haya información oficial desde una sola fuente".
Para ayudar en la primera etapa, lo más importante e inmediato que se debe hacer después de un desastre es tratar de ayudar con las necesidades básicas como refugio y comida, menciona Peralta. En términos de apoyo psicológico, los estudios de los desastres naturales demuestran que la gente debe trasladarse a una zona segura e informarse sobre si el peligro inmediato ha pasado.
Un mes después de que ocurre un desastre, una vez que las necesidades físicas inmediatas se han cubierto, los síntomas de la enfermedad mental comienzan a manifestarse en condiciones específicas como el trastorno de estrés postraumático y depresión, indica Ana. El trastorno de estrés postraumático, en particular, puede durar años después del evento en una parte sustancial.
La respuesta varía. Algunas personas pueden volverse temerosas y desarrollar ataques de pánico, mientras que otros experimentan tristeza que se convierte en depresión, y otras tienen una reacción de estrés agudo que lleva a trastorno de estrés postraumático u otro trastorno de estrés, agrega Ana.
Por último la experta señala "la reconstrucción de la vida, la reconstrucción de los apoyos sociales, la reconstrucción de apoyo financiero y práctico a recorrer un largo camino para reducir al mínimo las consecuencias para la salud del evento que ha pasado".
Los Saqueos
En cuanto a los saqueos que se han producido en diversas partes afectadas por el desastre, y en especial en Concepción, Marta Reyes, sicóloga señala que "después de una gran tragedia es cuando la gente saca a relucir lo mejor y peor del ser humano".
"Cómo se ha mostrado en diversos programas de televisión, aquí la población se divide y están los que ayudan al prójimo y los que se aprovechan del mal que los azota", agrega la experta.
Además Marta advierte que "cuaqndo el ser humano pasa por momentos traumáticos tiende a cometer actos que quizás jamás haría en sus cinco sentidos, muchas veces nos dejamos llevar por nuestros instintos y después nos damos cuenta de lo que hicimos".
Concluye diciendo que "aquí no existe excusa para los actos delictuales, pero sí se refleja el actuar del ser humano en momentos de desesperación".
