El caso de la mujer que abusaba de sus hijos ha puesto en la palestra la falta de regulaciones en los cibercafés

Fecha de publicación: 08-02-2010

El miércoles fue detenida Marta Lagos Frías en un cibercafé de Puente Alto al ser sorprendida mientras abusaba de sus dos hijos en una cabina privada. La mujer de 34 años los violentaba a través de Internet para pedófilos de Centroamérica y Europa, los cuales planeaban viajar a Chile para grabar una película pornográfica con los menores en La Florida.

Este escabroso hecho que ha impactado a la opinión pública por su crudeza, trajo como una consecuencia la polémica en torno al funcionamiento de los cibercafés, y las regulaciones que existen hacia las personas que utilizan sus servicios.

Con respecto a ello, Jaime Jara -comisario de la Brigada del Cibercrimen de la PDI– afirmó que “en todo el mundo existe el problema de regularización de los cibercafés, porque no existe legislación sobre su funcionamiento; en nuestro país también es un problema.”

De la misma forma enfatizó que las cabinas privadas no debieran existir, ya que “la persona que ocupa Internet hace acciones que están dentro de la normativa legal, va un poco contra la privacidad de las personas, pero si quiero privacidad lo hago en mi domicilio. Estos son lugares de uso público compartido.”

En el país no existe una normativa que regule el funcionamiento de estos establecimientos, pero aquello puede cambiar si es que se aprueba el proyecto de ley que sancionaría el acoso y la pornografía por Internet. Debido al ascenso en Chile de los casos de grooming (táctica que utilizan los pedófilos para contactar a las víctimas por medio de msn o redes sociales), los diputados Patricio Walker (DC) y Marcelo Díaz (PS) presentaron un proyecto de ley que establece sanciones y hasta penas de cárcel por realizar acoso vía web.

Walker explicó que esta iniciativa permitirá que Chile avance rápidamente en un ámbito que en este momento es tierra de nadie, el uso de Internet. Para el diputado éste es un “espacio donde hoy se mueven pederastas encubiertos realizando un acoso absolutamente inaceptable con menores de edad”.



Además, el proyecto hace hincapié en otro aspecto importante, en que si bien la actual ley sólo penaliza al que almacena material pornográfico infantil, no existe una sanción con respecto a quién simplemente la ve. Para Díaz “los pedófilos pueden sentirse libres de ver todo el día pornografía infantil”, por lo mismo enfatiza que este proyecto de ley obligará a los cibercafés a mantener un registro de quien ingresa al local y qué computadores utilizan, de esta manera el juez podrá ver ese registro (no inferior a un año) y pesquisar a quienes han utilizado Internet con fines pederastas.



El cuerpo legal también contempla “la obligación del registro de usuarios en todos los establecimientos de este tipo y la posibilidad de que, previa orden judicial, la policía de investigaciones pueda interferir las comunicaciones que se realicen para detectar las conductas ilícitas ligadas al acoso sexual infantil, pedofilia y comercialización de pornografía infantil”, sentenció Patricio Walker.

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