Abortos ABC1: La verdad tras los 150 mil embarazos que cada año se interrumplen ilegalmente en Chile

20/07/2013 |
Por María Elba Troncoso La historia de la desigualdad en Chile tiene una de sus expresiones más duras en el contraste entre la indefensión de una niña de 11 años embarazada de su padrastro y una joven cuya familia acomodada paga millones por un aborto

 

A pesar de estar prohibido, cada hora 14 mujeres se practican un aborto en nuestro país. Mientras usted lee este reportaje, alguien puede estar tomando una decisión que marcará para siempre su vida y que pone en riesgo su integridad física y emocional.


Este es un drama que afecta a mujeres de todas las edades y clases sociales, pero que golpea más duramente a niñas criadas en contextos vulnerables, que viven en la pobreza y en el hacinamiento, en un país donde la educación formal no incluye la sexualidad y en una sociedad machista y tradicional, en la que la dependencia económica y sicológica lleva a que hechos que son delitos sean tratados como secretos de familia.


La historia de Belén, embarazada a sus escasos 11 años, ilustra con crudeza esta realidad, que dista mucho de ser un hecho aislado. Tras este caso salieron a la luz otros que afectan a niñas violadas repetidamente al interior de sus hogares, una de ellas por su propio padre. Más triste debe ser la historia detrás del feto cuyo cuerpo fue encontrado la semana pasada en la ribera del río Mapocho.


Tapar el sol con el dedo


Que el aborto es un hecho, no cabe duda y su práctica ha acompañado a la humanidad desde sus inicios. Papiros y objetos encontrados en excavaciones en el antiguo Egipto, China y América precolombina lo comprueban. Incluso, Aristóteles en La República hace alusión a su práctica y la justifica en caso de sobrepoblación.


En Chile el año 1931 se legalizó el aborto terapéutico al incluirse dentro del Código Sanitario. Durante el gobierno de Frei Montalva, en la década de los 60, se dio un impulso al resguardo de los derechos reproductivos, con la difusión de la píldora como método anticonceptivo.


Sin embargo, después del golpe de Estado todo cambió. Jaime Guzmán trató de incluir una prohibición constitucional del aborto, aunque finalmente quedó establecido en el artículo 19, número 1, de la constitución de 1980, que "la ley protege la vida del que está por nacer". Posteriormente, uno de los últimos actos del gobierno militar el año 1989, fue modificar el Código Sanitario "No podrá ejecutarse ninguna acción cuyo fin sea provocar el aborto", señala la norma a partir de entonces.


De este modo, Chile es uno de los 7 países del mundo que prohíbe el aborto en cualquier circunstancia, incluyendo la violación, la inviabilidad de la vida del feto y la salud de la madre. Sin embargo, su práctica es recurrente, pero no entre las víctimas de delitos como violación e incesto, sino entre los sectores más acomodados y que tienen acceso a información, ya que la dictadura también terminó con la educación sexual en los currículos escolares.


Al respecto, Teresa Valdés coordinadora del Observatorio Género y Equidad, explicó que "todas las desigualdades de nuestro país se expresan también en el plano de salud sexual y reproductiva. Por lo tanto, cuando uno habla de abortos y situaciones como la de Belén, de embarazos producto de violación que se concentran en sectores bajos, también hablamos de pobreza".


El senador Fulvio Rossi (PS), consideró que esto ha llevado a que nuestro país esté "lleno de ambigüedades, porque hoy se habla del aborto como si no ocurriese todos los días, incluso legalmente, como el caso del embarazo tubario, pero el tema no se profundiza y se cae en consignas y prejuicios sobre la base de creencias personales y religiosas, pero no se habla desde un punto de vista de derechos humanos y reproductivos".


"Hoy, cuando un embarazo es inviable o producto de una violación, se obliga a seguir, lo que es una especie de tortura que el Estado inflinge a una mujer respecto a su dignidad, ejercicio de libertad y autonomía", enfatizó el parlamentario en Cambio21.


Lamentó la liviandad con que las autoridades han tomado el caso de Belén, especialmente la actitud del presidente Piñera, quien destacó la "madurez" de la niña. "Ella es victima del violador y del Estado chileno. Ha sido revictimizada por una sociedad y autoridades que no son capaces de darle una solución y se conforman apelando a su valentía y no ocupándose de proteger sus derechos".


La prensa internacional criticó duramente al mandatario por sus dichos y organizaciones mundiales como Amnistía Internacional, emplazaron al gobierno para que Belén tenga la opción de abortar.


La cifra oculta


El dato oficial son 33 mil abortos al año, sin embargo los expertos hablan de hasta 150 mil. "Hay una cifra oculta de una realidad que es demasiado frecuente", afirmó Claudia Dides, vocera del Movimiento por la Interrupción Legal del Embarazo, Miles-Chile a Cambio21.


Esto conlleva el peligro que significa realizarse un procedimiento médico sin supervisión o en condiciones inseguras, aunque actualmente la práctica del aborto químico a través del Misotrol, ha disminuido estos riesgos.


"Muchas mujeres se pueden morir y quedar con secuelas. Abortos seguros son sólo los que se hacen en condiciones seguras, en clínicas, hospitales y con profesionales que sepan hacerlo", señaló Dides.


En ese punto, el senador y médico Fulvio Rossi señaló que "la judicialización del tema hace que en Chile los médicos sean reacios a hacer abortos, por eso las que tienen recursos se van a Uruguay, Brasil, Argentina o cualquier otro país. Si Belén tuviera plata, el tema se habría resuelto".


La solución


Voluntad política para legislar y educación sexual desde la sala cuna, son claves para evitar el aborto en Chile. La especialista en temas de género Teresa Valdés, señaló que "Hay generaciones completas de chilenos que no tuvieron educación sexual y es necesario enseñar a nuestro niños a reconocer su cuerpo y que sepan que no pueden ser tocados por nadie. Esto para nosotros es un a, b, c, pero no se cumple y se agrava cuando escuchamos que una ministra que dice que la mujer presta el cuerpo", en alusión a los dichos de la senadora Ena von Baer cuando era ministra, sobre el rechazo del gobierno al aborto.


Agregó que tiene estudios que dan cuenta de una tradición de mujeres solas que optan por no llevar hombres a sus casas que pudieran ponen en riesgo a sus hijas y dijo que en situaciones de pobreza la dependencia de los hombres produce tal falta de autonomía que llegamos a ver casos tan dramáticos como una madre que justifica la violación de su hija. "Uno se escandaliza, pero hay que ver cuánto la sociedad es responsable de que una mujer llegue a depender tanto que no le queda más que aceptar. Es una combinación de situaciones donde la característica principal es la pobreza. Y en la pobreza, las niñas aún tienen menos derechos".


Claudia Dides de Miles-Chile agregó que se requiere "dar urgencia al proyecto y legislar sobre el tema. Actualmente el Estado no está garantizando entregar los instrumentos necesarios para que las mujeres puedan tomar libremente sus decisiones."


En tanto, el senador Rossi destacó que "hemos logrado que la Comisión de Salud vuelva a discutir el tema y que Chile deje de ser uno de los pocos países que están en esta indecorosa situación de ni siquiera discutir el tema". Sin embargo, lamentó que "en el caso de Belén no hay solución porque el gobierno tiene una postura contraria al aborto en cualquier circunstancia y espero que en el futuro los chilenos defiendan los derechos de las mujeres, sobre todo de una niñita".


Yo sí me pude hacer un aborto


Entre 40 mil y millones de pesos, cuesta hacerse un aborto en Chile. Basta poner en un buscador de Internet la palabra Misotrol para encontrar cientos de ofertas e indicaciones para utilizar el abortivo, a pesar de que su venta está prohibida. Las que tienen más recursos recurren a médicos o clínicas en el país o el extranjero. Cambio21 recopiló algunos testimonios.


• A través de Internet contacté a un joven que me vendió a 40 lucas unas pastillas que me tenía que poner en la vagina. Sola en mi pieza en la noche sentí pánico... no sabía si eras buenas o falsas y tampoco sabía qué efecto me harían... si mis papás me encontrarían muerta o si me tendrían que llevar a un hospital y acabaría presa. Lo hice igual y después me quedé dormida. En la mañana tenía la regla... ya todo estaba hecho.


• Tenía 15 y una familia tradicional católica. A escondidas de mi papá y mis hermanas, mi mamá me llevó a una consulta en el barrio alto, a la semana siguiente fui a un control me dieron unas gotas y me adormecí. Después me amarraron y me pusieron una sonda. Casi me morí, estuve muy enferma, pero en mi casa nunca se tocó el tema. Hasta el día de hoy, no sé lo que es un orgasmo.


• No tenía ninguna posibilidad de tener un cuarto hijo sin padre. Pedí un crédito y por 400 mil pesos el doctor me citó en su casa. Me hizo el raspaje sin anestesia y después me dijo que me fuera. Manejé a punto de desmayarme y después estuve una semana en cama.


• Tenía casi 5 meses de embarazo cuando me di cuenta. En ese tiempo tomaba más de 5 remedios a diario porque estaba en una crisis máxima de bipolaridad. Ante el riesgo, mis papás me mandaron a Cuba. En dos días ya no estaba embarazada.


Violación: Delito abominable


Un embarazo producto de una violación es una de las situaciones más traumáticas para una niña. Por eso el amplio rechazo a las declaraciones del diputado gremialista Issa Kort, quien dijo que Belén estaba preparada para ser madre.


La vocera de Miles-Chile dijo que "hay razones fisiológicas para legislar el aborto en las niñas, porque el cuerpo a esa edad no está en condiciones de recibir un embarazo y o sicológicamente se truncan los proyectos de vida con serias consecuencias sicológicas."


Por eso, este caso abre también en debate en torno al castigo de los violadores de menores y la forma de evitar que los delitos sigan en aumento. Además de las penas que contempla la ley, países como Estados Unidos han legislado sobre la castración química. Actualmente, el tema está en plena polémica en España, donde luego de cumplir su condena, recuperó la libertad un sujeto conocido como el violador del Eixample, que se sometió en forma voluntaria a este tratamiento.