Cambio21 | Más que noticias
Santiago, | Hora:
Usted está en: Vida SanaSexo
Calificar:
Impimir Enviar Texto

Conozca los tres grandes mitos sobre la sexualidad masculina

Por Gabriela Bustamante

Son más, es cierto. Pero un psicólogo y psiquiatra se dio el trabajo de elegir y explicar las creencias sobre los hombres que son más difundidas y, de paso, más dañinas para las relaciones de pareja.

"Aunque poco a poco se van dando las condiciones para empezar a pensarnos más allá de creencias machistas o feministas, todos los días nos estrellamos con mitos muy arraigados sobre el funcionamiento sexual masculino", afirma Ezequiel López Peralta, psicólogo y sexólogo de la Clínica de Andrología y Sexología Urobosque, de Bogotá (Colombia).


Para "comenzar a derribarlos", revisó los testimonios de muchos de sus pacientes, además de correos de "hombres al borde de la desesperación por sus dudas y su insatisfacción sexual" y seleccionó tres de los mitos más frecuentes sobre el desempeño de los hombres en la cama y los publicó en el diario El Tiempo.


"El inventario es mucho más largo, pero elegí estas tres creencias porque son, de lejos, las que más negativas resultan para los hombres y sus parejas", recalca el especialista, quien de paso recuerda que superarlos no es sólo una tarea de los hombres, sino también de las mujeres. Ahí van los mitos, según López:


Los hombres no fallan


Al pene se lo considera una máquina perfecta; por eso, de él se espera siempre que reaccione de inmediato al estímulo sexual, más allá de cualquier interferencia o situación desventajosa.


Lo primero que cabe decir es que ante todo somos personas y, como tales, vivimos influenciados por factores que pueden disminuir o bloquear nuestra respuesta sexual: conflictos con la pareja, preocupaciones diarias y estrés, procesos de duelo, baja autoestima, incomodidad con una situación o persona en particular, presiones externas, exigencias desmedidas, cansancio, alcohol, medicaciones y enfermedades, entre otros.


En ese orden de ideas, para que se produzca una erección y tengamos un cierto rendimiento sexual, es necesario que se produzcan unas condiciones mínimamente favorables.


La tarea de los hombres es darse cuenta de qué cosas los motivan y cuáles los inhiben y, en consecuencia, respetarse sin exigirse de más. Por último, prima la llamada "sabiduría del pene": cuando el hombre no dice que no quiere o no tiene ganas, su pene lo dice por él.


El responsable del placer de la mujer


El esquema se arrastra desde tiempos inmemoriales: el del hombre activo y la mujer pasiva en el sexo, que trae implícita la idea de ella como objeto para el placer masculino.


Desde entonces, incluso luego de que se permitiera el goce de la mujer -primero en el marco de una relación de pareja-, la responsabilidad del placer de ellas ha estado depositada, para la mayoría de las personas, en la habilidad sexual del hombre. Se cree falsamente, por ejemplo, que si una mujer tiene múltiples orgasmos en una noche es porque el hombre "es bueno", y si no los tiene, entonces es un "mal polvo". Pues nada más falso: la primera responsable de su propio placer es la misma mujer, que debe aprender a conocerse, a explorarse, a pedir lo que le gusta y a poner límites a lo que no le produce placer. El rol del hombre es el de observar las reacciones de su pareja, ponerse en su lugar y actuar en consecuencia.


Sin erección, no vale la pena seguir


Por alguno de los motivos mencionados antes, el pene se "rebela" y se niega a funcionar. O, tal vez, comienza bien, pero en algún momento pierde su rigidez. Lo más común en ese momento es que el hombre se enoje, se ponga nervioso, se angustie y se sienta decepcionado de sí mismo.


A veces, la mujer es comprensiva y lo acompaña, pero hay ocasiones en que le echa más leña al fuego y le reprocha que no la complazca, o comienza un interrogatorio interminable para averiguar si el problema es que se acabó el amor o hay una tercera en discordia.


Son pocas parejas las que se toman la situación con naturalidad y, a pesar de eso, pueden seguir jugando, acariciándose, besándose y buscando otras alternativas para el placer sexual de ambos.


Pues eso es lo ideal: no armar un drama porque pasó y disfrutar, por esa vez, de otras formas. Que pase algo así es tan probable como que tener una caries, así que no hay que dejarse llevar por la angustia y sí recordar que tiene muchísimas otras opciones para disfrutar, más allá de un pene erecto.

Comentarios
Este es un espacio de libertad y por ello le pedimos aprovecharlo, los comentarios son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Quienes lean o comenten en esta área deben tener presente que Cambio21 se reserva el derecho de eliminar las expresiones ofensivas o groseras de quienes no respetan esta línea editorial
Versión Digital:

Encuéntranos en todos los kioscos del país

Agreganos a tus Favoritos

Lo Más Leido

Lo Más Comentado

Indicadores

UNIDAD DE FOMENTO

Ayer
$ 22.922,99
Hoy
$ 22.919,28
Mañana
$ 22.915,58

TASA DE POLITICA MONETARIA (TPM)

TPM Anual
5,0 %

UTM

$

DOLAR

Apertura
$ 481,65
Mediodía
$ 485,30
Cierre
$ 488,80
Observado
$ 483,39
Acuerdo
$
EURO
$ 679,51