No hay nada que celebrar (como lo hace el Gobierno) con la CASEN. Chile sigue siendo un país desigual. Por Alfredo Peña R. Periodista y Cientista Político
La derecha y su gobierno propone que como país nos acostumbremos a vivir con 15% de pobres y que “se celebre” que se rebajen décimas en las estadísticas sobre la pobreza o que indigentes sean ahora pobres.
La encuesta Casen revela que las familias en condición de pobreza son 14,4%, levemente menor que 2009 (15,1%) pero aún superior a la tasa del 2006 que fue 13,7%. Las familias en condición de pobreza subieron de 11,4% a 11,6%, los niños y jóvenes pobres entre 4 a 17 años subieron de 21,5% a 22,5%.
¿Estos datos son para celebrar como lo propone el Gobierno derechista?
A nuestro juicio no hay nada que celebrar ya que el país ha crecido: la tasa de variación del PIB en período fue de 6,1% el 2010 y 6% el 2011 y el PIB per cápita pasó del 2009 de US$ 14.800 a US$ 16.172 el año 2011 (o sea el PIB per cápita crece 9,2%) y la pobreza sólo disminuye un 0,7%.
La derecha y su gobierno propone que como país nos acostumbremos a vivir con 15% de pobres y que "se celebre" que se rebajen décimas en las estadísticas sobre la pobreza o que indigentes sean ahora pobres.
Sin entrar en la discusión técnica sobre la canasta y su actualización a los patrones de consumo actuales (como lo hizo el académico Larraín -hoy ministro de Hacienda- que dijo el 2007 que el número de pobres estaba subvalorado) debemos constatar que el país crece (especialmente el decil más rico) pero las familias en condición de pobreza sólo decrecen levemente un 0,7%. Entonces tenemos un problema de re-distribución de los beneficios del crecimiento que con esta información quedan nuevamente develados.
El crecimiento durante esta administración no ha sido transferido a los más pobres -y por eso resultaba razonable que el salario mínimo llegará a $200.000- pero el gobierno impuso su salario mínimo mezquino que mantendrá a una familia de 3 integrantes con un sólo ingreso en la condición de pobreza.
Que haya un 14,4% de familias en condición de pobreza en un período -según el Gobierno de crecimiento económico record y de creación de 700 mil nuevos empleos- sólo revela que el supuesto progreso de la administración Piñera no llega a los pobres porque la mayoría de los empleos son precarios y con el salario mínimo.
La pobreza sigue siendo una herida en nuestra convivencia y no pueden celebrarse estas leves bajas (que son parte del margen de error estadístico) como lo hace ostentosamente el gobierno y sus partidarios.
Chile vive una situación de desigualdad social que debemos remediar en el futuro próximo y debe ser la principal tarea de un próximo gobierno que una al centro con la izquierda.
























