Cambio21 | Más que noticias
Santiago, | Hora:
Calificar:
Impimir Enviar Texto

El ex candidato presidencial y líder del PRO, Marco Enríquez Ominami enfatiza que “la proclamación de la ex Presidenta Bachelet es la expresión del miedo”

02/12/2011 |

El ex candidato presidencial, al que muchos culpan de la derrota de Eduardo Frei en la elección pasada, entrevistado por Cambio21 dice que actualmente no está pensando en candidaturas de ninguna especie. Aclara que, más que “abuenarse” con sus ex correligionarios del PS, PPD, PRSD y DC, el desafío es crear una nueva fuerza, alternativa a la Concertación y a la Alianza.

Después de la última elección presidencial y de la formación de su partido político, el PRO, el ex candidato, ex diputado y ex socialista Marco Enríquez Ominami tendió a desaparecer de la vida pública. Pero no ha estado ajeno al quehacer nacional: "Ha habido multitudinarias marchas de los estudiantes, nos han abierto los ojos sobre un problema que estaba pendiente y no los podemos dejar solos. Hasta ahora solo se ha pretendido mantener las iniciativas privatizadores. El aumento de las becas que propone el gobierno y que pide ampliar parte de la oposición, es un engaño", comenta respecto de lo que ha estado sucediendo en Chile.


Por lo tanto, agrega, "no es hora de candidaturas ni de proyectos presidenciales, es hora de acompañar los grandes desafíos de los estudiantes respecto de la gratuidad en las universidades estatales y respecto de la regulación a particulares subvencionados".


-¿Cambiarían algo sus planes si la ex presidenta Michelle Bachelet va como candidata de la oposición?


-Que yo sepa no es candidata. Es lo mismo que el año 2009, es un "deja vú", se repite el escenario. Es la idea de los presidentes de partidos y de los senadores para que se repitan el plato, impedir que haya recambio, sin mecanismos de primarias y proclamar a Bachelet sin primarias. Las primarias que la Concertación propone y no ha tenido el coraje de hacer públicas, son con letra chica; para las municipales hay que reunir el 18% de firmas del total de votos que obtuvo el alcalde que está en ejercicio. Así, el que tiene mantiene, ningún joven del movimiento estudiantil o que esté aspirando en su territorio a ser alcalde tendrá ninguna posibilidad de postular. Esas son las reglas de la Concertación, es algo completamente indecente. Por lo tanto, la proclamación de la ex Presidenta Bachelet es la expresión del miedo, de la falta de imaginación. No se puede mirar al pasado para enfrentar el futuro. Además, es una falta de respeto con la propia ex Presidenta: que la proclaman, que no la proclaman, y a ella ni siquiera le preguntan. Hasta donde yo sé, ella no es candidata, ella no ha dicho nada, tiene otras obligaciones.


Yo y miles de otros progresistas no nos vamos a restar a mirar al futuro con propuestas concretas. Miramos con estupor cómo no han aprendido nada, repitiendo el mismo esquema. Ir a buscar a una ex presidenta fuera de Chile. El país necesita mucho más, mínimo un proyecto, un programa para qué queremos el poder. El malestar de los chilenos no es de hoy; no se puede proponer lo que se hizo durante 20 años y menos lo que está haciendo Sebastián Piñera.


-¿Cómo podría conquistar al electorado de centro-izquierda que, aún sintiendo simpatías por usted, prefiere una alternativa más calada como la de la ex presidenta Bachelet?


-Eso lo veremos el 2013. Por ahora no es mi desafío ni es la tarea que hoy nos hemos fijado los progresistas.


-¿Está cerrada la puerta para "abuenarse" con sus ex compañeros de la Concertación? ¿Podría ser en las municipales, por ejemplo?


-El desafío es una nueva fuerza. Una fuerza alternativa a la Concertación y a la Alianza. En ese proyecto el PPD, PS, PRSD y la DC son claves. Pero en una lógica programática y con primarias sin letra chica, es decir, dos cosas a las que no quieren acceder los lideres concertacionistas.


Para nosotros un pacto es un acuerdo entre quienes se reconocen distintos, pero que tienen la voluntad de resolver un conflicto común mediante una relación instrumental. En tanto, un proyecto implica un desafío mucho mayor y complejo, es la generación de una voluntad general capaz de establecer cambios, transformaciones o reformas en el sistema político, social y económico nacional. Por eso no nos perdemos. No es lo mismo hablar de pactos ante quienes tienen como identidad un doble quiebre político -ni con la derecha, ni con la agotada Concertación-, menos aún cuando es la misma ciudadanía la que le pide a gritos a la centro izquierda una nueva hoja de ruta. Hablaremos de futuro, pero hablando de presente, y es justamente en este presente donde decimos fuerte y claro: hagamos el esfuerzo necesario para un proyecto programático. No queremos repartija de cupos, no nos interesa cuántos alcaldes y cuántos concejales; queremos hacer énfasis en el programa, qué tipo de municipio queremos.


-¿El proyecto político del PRO incluye en algún minuto apoyar junto a la Concertación y otras fuerzas políticas una candidatura única de la oposición?


-Nuestro proyecto es construir una fuerza crítica, de oposición al gobierno, que responda al menos una pregunta: ¿para qué el poder? Esa simple pregunta es la que debemos responder. No sólo para sacar a Labbé de un municipio, sino para ofrecer un camino, un proyecto. En la Concertación hay alcaldes que no reparten la píldora del día después y que desde sus municipios fomentaron la privatización de la educación secundaria. Eso no es precisamente una propuesta progresista.
-¿La estrategia del PRO para crecer electoralmente pasa por personalizar las ideas de este nuevo partido en usted y el 20% que logró el 2009?


Renuncié al 20% la noche de mi derrota. Somos 50 mil fundadores del movimiento. Es un proyecto que encarna un cambio posible, un cambio radical respecto de materias en que ni la derecha ni la Concertación quisieron pronunciarse: sistema financiero, bancos, retail, HidroAysén, federalismo, referéndum revocatorio, etc., etc. Tenemos mucho por hacer y son innumerables los desafíos del momento.


-¿Qué impacto provocará al sector que dice representar el acuerdo electoral que firmaron la DC y el PS?

-Eso lo deciden los chilenos.


-¿Se define ideológicamente de izquierda o progresista con lazos en una derecha más liberal?


-Son muchas las ocasiones en que se trata de hacer la caricatura. En algunos medios de comunicación, mintiendo o simplemente faltando a la verdad, en suma, tratando de confundir a los lectores, se me quiere hacer aparecer como el "Chavista". En otros medios, desde el otro costado, se me trata de hacer aparecer como el enquistado de derecha en el progresismo. Esa caricatura ha ido incluso más allá: el cura de Catapilco, o hacerme aparecer como el responsable de la victoria de Piñera. Por favor, que alguien haga la autocritica. Las movilizaciones sociales, los últimos resultados de las encuestas, la gente, la ciudadanía, los estudiantes, los hombres y mujeres de este país son mucho más inteligentes de lo que muchos creen y ellos ya saben lo que represento ideológicamente y lo que representamos los progresistas.


-Piñera y su gobierno van a completar dos años. ¿Cuál es su evaluación de este gobierno?


-Negativa. No creo en su gobierno ni creo en su cosmovisión. Sus tres promesas son incumplidas: eficiencia, no a la corrupción y nueva forma de gobernar. Creo que su visión desregulatoria, su desprecio por la esfera pública y los que lo rodean han arrastrado su gobierno a un pantano, y lo más grave es que eso perjudica a los más pobres.


-¿Qué le recuerdan estas frases que escuchó en debates con Piñera: "Delincuentes se les acabó la fiesta", "trancaremos la puerta giratoria de la delincuencia", cuando los índices de delincuencia se han disparado?


-Los mismos conceptos que Ricardo Lagos Escobar esbozaba. Llama la atención cómo esas fórmulas no se hacen cargo de la prevención, rehabilitación y las causas de la delincuencia. Estoy en ruptura con esas miradas. A estas alturas no puedo imaginar dónde quiere llegar el gobierno. Primero atacó a los jueces, ahora ataca a los fiscales, se enfrenta con la Corte Suprema, lo mismo con el Fiscal Nacional. Hacer declaraciones es demasiado fácil, pero lo único que no han sabido hacer es enfrentar a la delincuencia y eso no se hace sólo con discursos. Aquellos que fueron sus slogans de campaña quedaron en eso, slogans de campaña.

 

Krassnoff Martchenko

 

-El repudio en Chile al homenaje a Krassnoff Martchenko ha sido bastante transversal, pero aún hay sectores más duros de la UDI (como el propio Cristián Labbé) que dicen que cualquiera tiene derecho a homenajear a quien se le dé la gana. ¿Hemos aprendido o no la lección sobre la defensa de los derechos humanos?


-Es la razón por la cual vote por Frei, no porque crea que Frei sea muy distinto a Piñera, sino porque quienes rodean a Frei y están en la Concertación tienen sincero compromiso con los DD.HH. desde el mismo 11 de septiembre.


Es doloroso y una provocación innecesaria. Miguel, mi padre, murió en combate, fue asesinado por la Dina y Krassnoff siempre se ha vanagloriado de haber participado en su muerte. Pero mi expresión de dolor va más allá de mi padre; soy hijo, nieto, sobrino de quienes fueron víctimas de la represión de la dictadura, pero también soy amigo de miles de familiares de desaparecidos. No lo puedo negar, me duele, mi padre muere en un enfrentamiento con agentes de la Dina, pero lo que hay tras este homenaje a Krassnoff no es sólo el homenaje a un asesino, es el homenaje que hace un municipio de la República de Chile que, con recursos públicos, lo que hace es honrar algo realmente inaceptable. Pero aun más inquietante es la respuesta de la asesora de Piñera y que el propio presidente todavía no diga nada respecto de este hecho. Cómo puede permitir que un alcalde de su coalición le haga un homenaje a un asesino. Esta es otra de las ambigüedades de Piñera con respecto a Labbé. Hace que su gobierno ya casi no tenga credibilidad; es un gobierno que excluye, que agrede, ya sea por omisión o por acción de la mano de un alcalde. Esto no es nuevo, hubo un embajador designado por Piñera, el señor Otero que, en Argentina, tierra de los derechos humanos, se permitió decir en una entrevista que muchos aplaudían lo que hizo Pinochet en Chile. Y si a eso agregamos los dichos groseros del señor Larraín cada semana, resulta indecente.


-Piñera pidió disculpas por la respuesta a la invitación.


-Piñera pidió disculpas por twitter y todo el mundo sabe que eso no basta. Tiene los medios y sabe de qué manera puede reaccionar ante un hecho de esta naturaleza. Pero así y todo el tema de fondo es otro. ¿Va a ser el alcalde Labbé el candidato de Sebastián Piñera? En una comuna de la República, laica y tolerante. Piñera es el jefe de gobierno, jefe de estado y jefe de la coalición. ¿Ha dado alguna señal en su calidad de jefe de la Alianza?, ¿ha pedido a RN o la UDI que le prohíban a Labbé ser candidato y buscar otro nombre? Ese silencio de Piñera es lo que hace inaceptable su posición; Labbé no puede ser candidato de ningún partido que se diga republicano, laico y que respeta los derechos humanos.


-¿Qué le provoca la figura de Miguel Krassnoff Martchenko? Él hizo en 2003 una descripción de los hechos en que murió Miguel Enríquez y donde Carmen Castillo quedó gravemente herida, donde dice que él no efectuó el disparo que mató a su padre y tampoco lo ordenó; protegió a Carmen Castillo y obligó a que la llevaran al hospital.


-Creo que no merece comentarios esa descripción. La historia y la justicia zanjaron su rol en estos hechos. Esa versión de Krassnoff está hace mucho tiempo desmentida. Lo del alcalde me parece aberrante, pero más inquietante es que a Piñera este episodio no le despierte indignación, y que sólo su secretaria haya reaccionado.


-Se ha planteado la tesis de que la carta en que Piñera declina asistir al homenaje, pero envía sus más profundos deseos de éxito en la ceremonia y relanzamiento del libro sobre el militar (considerando que es una carta que él nunca vio), es una suerte de complot de sectores de más ultra derecha para poner en mal pie al presidente frente a sus declaraciones de que votó por el No, que no apoyó a Pinochet, etc. ¿Qué asidero le ve a esa teoría?


-No me interesa, no se puede vivir en las teorías de la conspiración y comprendo su pregunta, pero no la justifico.


-¿Usted apoyaría una ley que persiga a quienes protegen y ensalcen a violadores de derechos humanos?


-Sí. Mientas fui parlamentario presenté un proyecto de ley para prohibir monumentos a Pinochet. En Europa hubo un holocausto y mediante leyes y pactos tácitos está prohibido ensalzar a criminales, no se les hacen monumentos ni se les hacen homenajes; está prohibido a través de los medios de comunicación fomentar el antisemitismo y eso en Chile nos parece como algo de otro planeta. Sin embargo, lo lógico es que en Chile se hubiese prohibido la apología a la violencia y a un régimen que significó destrucción de la vida, violación de los derechos humanos y un sinnúmero de horrores.

Comentarios
Este es un espacio de libertad y por ello le pedimos aprovecharlo, los comentarios son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Quienes lean o comenten en esta área deben tener presente que Cambio21 se reserva el derecho de eliminar las expresiones ofensivas o groseras de quienes no respetan esta línea editorial
Versión Digital:

Encuéntranos en todos los kioscos del país

Agreganos a tus Favoritos

Lo Más Leido

Indicadores

UNIDAD DE FOMENTO

Ayer
$ 24.480,51
Hoy
$ 24.488,63
Mañana
$ 24.496,76

TASA DE POLITICA MONETARIA (TPM)

TPM Anual
3,00 %

UTM

$

DOLAR

Apertura
$ -
Mediodía
$ -
Cierre
$ -
Observado
$ -
Acuerdo
$
EURO
$ 679,51